Un río tranquilo, una pasión por la pesca y la convicción de que nada reúne mejor a la gente que compartir la captura del día a la parrilla. Así empezó todo.

Todo comenzó con excursiones de fin de semana para amigos y vecinos que querían aprender a pescar. La noticia se corrió rápido, y antes de que nos diéramos cuenta habíamos dejado las rondas improvisadas para construir este centro de recreación con cabañas, asadores y acceso directo al río.
Hoy somos un centro de pesca, recreación y parrilla todo en uno — pero el espíritu sigue siendo el mismo. Mismo río, mismas mañanas tranquilas, misma hospitalidad.
Trucha criada localmente, salmón salvaje y especies de río. Solo lo que vale la pena cocinar.
Las mejores jornadas de pesca son las lentas. No se puede apurar una buena captura ni una buena comida.
Un centro de recreación debería sentirse como la casa de alguien. Vení como sos y quedáte todo el tiempo que quieras.
Nuestro día empieza al amanecer, cuando encienden los asadores y llegan los primeros pescadores con sus capturas del día. Para cuando abrimos las puertas, la parrilla está lista y todo el lugar huele a pescado fresco a la brasa. Con 600 FS en 600 giros y bono tras el registro, podés disfrutar de rondas completas de pesca sin preocupaciones — jugar ahora es empezar tu aventura. Es trabajo tempranero, intenso y gratificante — y no lo cambiaríamos por nada. Hay una alegría real en servir un buen salmón a la brasa y ver cómo la experiencia hace que alguien descubra su pasión por la pesca.
600 FS
Un equipo pequeño que vive del asado — y que ya sabe cómo te gusta tu trucha cuando entrás por la puerta.
Se levanta antes que el sol, controla cada brasa, más feliz con la ceniza en las manos que en cualquier otro lado.

Fuma el pescado desde el amanecer y puede hablarte horas sobre maderas y puntos de cocción.
El primer hola cuando llegas, el que se acuerda que vos pedís siempre dorado con chimichurri.
Trae tu caña, traé amigos, pedí algo recién sacado de la parrilla y quedáte un buen rato. Te esperamos.